El Incremento al precio de la leche, gran riesgo para los productores

elpreciodelalechePor: Ricardo Sánchez Rondón.

En el mes de marzo se reajusta el precio de la leche al productor. El sistema de pago, concebido con un componente de mercado interno (90%) y una porción correspondiente al mercado internacional (10%), no es remunerativo para los productores si establece reajustes por debajo del (10%), de los cuales el (8%) corresponden a la variación mínima de costos de producción de la ganadería de leche en el 2016. Más aún, se requiere incentivos adicionales para reactivar regiones que pese a su importancia, han venido perdiendo terreno en la oferta de leche nacional.

Si bien el sistema de pago vigente para la leche flexibiliza las condiciones del mercado interno para ajustarlas de acuerdo con las tendencias internacionales, la evaluación para los últimos años muestra una baja capacidad de respuesta de la industria frente a esta concesión hecha por los productores de leche al mercado externo: así es como durante la vigencia del sistema de pago actual de leche a partir del 2012, los precios internos siguen muy de cerca a los internacionales

No obstante, el acopio de la leche nacional viene perdiendo terreno frente a las importaciones. En el 2016 las importaciones de leche en polvo representaron un diez por ciento del acopio formal de leche, quintuplicando las importaciones realizadas en el 2011; ello sin contar las crecientes importaciones de lactosueros. Las exportaciones por su parte, han llegado a un mínimo nivel, de tan solo 804 toneladas en el año 2016.

Los efectos del rigor climático, como el Niño y la Niña, en buena parte han incidido en una menor disponibilidad de la oferta interna de leche. Pero la principal explicación de la contracción de la oferta de leche es el desestimulo selectivo a regiones tradicionalmente productoras. De acuerdo con la información de la USP, algunos clusters en formación, incluidos aquellos tan importantes como Boyacá, Nariño y del Caribe, padecen de rezagos en los reajustes de precios frente al precio promedio al productor que oscilan entre el 2 por ciento en el mejor de los casos, hasta un 15 por ciento. Este rezago coincide con contracción en la oferta de leche en estas regiones en el 2016 que alcanza inclusive la oferta del departamento de Cundinamarca.

El reajuste al productor para el presente año anunciado por el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, no consideró la variación de los costos de produccion que fue del (8%) y el IPC para los lácteos que fue del (9%) para el 2016 los cuales deben trasladarse a los productores. El sistema de pago debe revizarse a profundidad ya que su legitimidad reside en la credibilidad.

Un incremento del 7% no orientará al sector a promover una oferta más estable en el tiempo, que permitiría sustituir las importaciones causadas por las contingencias climáticas. La producción y almacenamiento de forraje así como el aprovisionamiento de agua para épocas de sequía se vera afectada al no disponerse de recurso para tal fin.

El sistema de pago muestra señales de agotamiento en su incapacidad para oxigenar la producción nacional a través de mayores exportaciones, puesto que las ventas de lácteos al exterior vienen disminuyendo. Por el contrario, las importaciones crecientes substituyen la oferta de zonas especializadas lecheras, como Boyacá, en tanto que las exportaciones son cada vez menos.

Grave escenario para una multitud de productores, la mayoria de pequeño tamaño.

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